En una misma medalla pueden convivir tres técnicas distintas, y muchas veces conviven sin que el cliente lo sepa. El escudo va en relieve dentro del molde, los colores se rellenan con esmalte y el nombre del atleta se graba con láser al reverso. Elegir bien cada técnica antes de fabricar el molde ahorra dinero y evita sorpresas. Esto es lo que se puede y no se puede hacer con cada una; el contexto general del producto está en medallas personalizadas.
Las tres técnicas en una tabla
| Criterio | Grabado láser | Relieve en el molde | Tampografía |
|---|---|---|---|
| Cómo actúa | Retira material de la superficie | El dibujo ya está en la matriz de acero | Transfiere tinta con un tampón de silicona |
| Detalle mínimo | 0,1 mm de línea | 0,3 mm de línea y 0,4 mm de altura | 0,3 mm de línea |
| Color | Un solo tono, el del metal | Un tono, con esmalte en las celdas | Hasta 4 colores planos |
| Coste de herramienta | Ninguno | Incluido en el molde | Ninguno |
| Cambiar el texto | Libre, pieza a pieza | Obliga a un molde nuevo | Solo como serie nueva |
| Durabilidad | Permanente, dentro del metal | Permanente, forma parte de la pieza | De 3 a 5 años según el uso |
| A partir de | 1 unidad | 100 unidades | 50 unidades |
La regla práctica que damos a los clientes es sencilla: lo que varía dentro de la serie va en grabado; lo que se repite en todas las piezas va en el molde.
Grabado láser: detalle fino y datos variables
El láser concentra un haz sobre la superficie y retira la capa de metal en el punto exacto. En nuestras aleaciones de zinc Zamak 3, 5 y 7 trabajamos con líneas de hasta 0,1 mm, muy por debajo de lo que permite el molde.
Su gran ventaja es la variabilidad. Cada medalla puede llevar un texto distinto sin que haga falta una herramienta nueva: nombre, dorsal, marca, tiempo oficial. Para una liga con 300 participantes donde cada uno recibe su puesto grabado, es la única solución económica.
Hay un detalle que conviene anticipar: la zona grabada aparece en un tono distinto al del baño, porque deja a la vista la aleación de debajo. Sobre un baño dorado, el grabado se ve grisáceo; sobre uno plateado, mate. Si se busca un contraste fuerte, se puede aplicar una capa de color de fondo antes de grabar, lo que añade un paso de producción y un suplemento de precio. Cómo preparar el archivo está explicado en la guía de diseño.
Relieve en el molde: el detalle que no se borra
Aquí el dibujo no se aplica después, sino que se graba en la matriz de acero y se forma al mismo tiempo que la medalla. La aleación funde a 385 °C y entra en la cavidad con 88 toneladas de fuerza de cierre, así que reproduce el relieve con fidelidad pieza tras pieza.
Los límites son los del propio molde: el relieve necesita al menos 0,4 mm de altura para que el metal llene la cavidad, las líneas por debajo de 0,3 mm se juntan entre sí y los ángulos vivos obligan a radios mínimos de 0,3 mm. También hay que respetar los 2 mm de pared mínima, que es lo que da rigidez a la pieza.
Es la técnica más duradera, porque no hay una capa añadida que pueda desprenderse. Y es también la que permite el efecto escultórico que distingue una medalla de una simple chapa grabada. Todo el proceso está descrito en proceso de fabricación.
Tampografía: color plano en serie
La tampografía usa un tampón de silicona que recoge la tinta de una plancha grabada y la deposita sobre la medalla. Se consiguen hasta cuatro colores planos con buena cobertura, y es la técnica habitual para logotipos de patrocinadores y textos con varias tintas.
Su límite está en la forma de la superficie. El tampón necesita un contacto casi plano, así que funciona sobre caras lisas o ligeramente curvadas, pero no sobre relieves profundos. Tampoco conviene usarla en zonas que se van a rozar mucho: la tinta se desgasta antes que el metal.
Un dato útil: en la línea de acabado, la pieza pasa por un secado a 100 °C durante 40 minutos. Ese paso fija tanto el baño como las tintas y los barnices. Acortarlo acelera la producción y arruina la durabilidad; es el tipo de ahorro que no se nota hasta el año siguiente.
Grabado con foto: qué técnica funciona
Cuando el encargo incluye una fotografía, la elección cambia por completo. El relieve no puede reproducir tonos continuos, y la tampografía tampoco. Solo hay dos vías razonables:
- Impresión UV a todo color, que reproduce la imagen tal cual, con degradados y tonos de piel, protegida por un barniz final.
- Grabado láser del retrato, que convierte la foto en una imagen monocroma permanente, dentro del metal.
La impresión UV gana en fidelidad; el grabado gana en resistencia. Para una medalla que se va a guardar en una vitrina, la UV da un resultado más reconocible. Para una pieza que se lleva colgada a diario, el grabado láser no se desgasta nunca.
Cuando la imagen no es un detalle más sino el motivo del encargo —un homenaje, una orla de equipo, el retrato de un campeón— conviene plantearlo desde el principio como una medalla con foto, porque entonces la fotografía define el tamaño de la pieza, el acabado y la resolución de archivo que necesitamos, y no al revés.
Combinar las tres técnicas: el caso normal
La mayoría de las medallas que fabricamos usan más de una técnica. Un ejemplo típico de club: escudo en relieve en el anverso, esmalte blando rellenando los colores del escudo desde 0,3 mm de ancho de celda, y el nombre del jugador grabado al reverso.
El orden es fijo y no se puede alterar: primero se funde, después se pule, luego se aplica el baño, se rellena el esmalte, se cuece y solo al final se graba o se imprime. Por eso conviene decidir el reparto de técnicas antes de cortar el molde: cambiar la parte que va en relieve obliga a una herramienta nueva, mientras que cambiar el texto grabado no cuesta nada.
Preguntas frecuentes
¿Qué técnica conviene para poner el nombre de cada participante?
Grabado láser. Es la única que permite un texto distinto por pieza sin coste de molde y admite líneas de 0,1 mm.
¿El grabado láser se borra con el tiempo?
No, porque retira material en lugar de añadir tinta. La marca forma parte del metal y sigue legible después de años de uso.
¿Se puede grabar a color?
El láser deja un tono monocromo. Para color hay que recurrir al esmalte, al relleno de color previo o a la impresión UV.
¿La tampografía funciona sobre una medalla con mucho relieve?
No bien. El tampón de silicona necesita una superficie casi plana; sobre relieves profundos no llega al fondo de las cavidades.
¿Qué altura mínima necesita un relieve?
0,4 mm. Por debajo, el metal no llena la cavidad de la matriz y el dibujo sale incompleto o borroso.
¿Se pueden combinar grabado y relieve en la misma cara?
Sí, es habitual. El relieve aporta volumen y el grabado añade los datos variables encima o alrededor, sin necesidad de moldes adicionales.
Si tienes un diseño sobre la mesa y dudas sobre qué parte debe ir en relieve y qué parte grabada, envíanoslo por la página de contacto. Te devolveremos una propuesta técnica con el reparto de técnicas y el presupuesto en 24 horas.
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