Cada temporada recibimos el mismo tipo de encargo, y casi siempre llega con la misma duda dentro: “tengo esta foto, ¿se puede poner en la medalla?”. La respuesta corta es sí, pero la respuesta útil es otra: depende de qué foto, de dónde va a vivir la medalla y de cuántas unidades vas a necesitar. Una imagen de estudio en alta resolución sobre una pieza que se guarda en vitrina no se resuelve igual que una foto de móvil en una medalla que un niño va a llevar colgada todo el curso. Somos Badge Artisans (众沐), fabricantes de medallas desde 2010 con planta de producción en Huizhou, en la provincia china de Guangdong, y este artículo explica exactamente lo que hacemos cuando el encargo gira en torno a una fotografía. El punto de partida general de nuestro catálogo está en medallas personalizadas.
Las tres vías reales de poner una foto en una medalla
Cuando alguien dice “quiero una medalla con foto” suele imaginarse una sola cosa, pero en fábrica hay tres caminos técnicos distintos y la elección condiciona todo lo demás: el precio, la durabilidad y hasta el tamaño mínimo de la pieza.
| Vía | Cómo se consigue | Color | Durabilidad | Mínimo | Cuándo elegirla |
|---|---|---|---|---|---|
| Impresión UV | Tinta curada con luz ultravioleta sobre la superficie, más barniz final | Todo color, con degradados y tonos de piel | Alta en vitrina; el barniz protege del roce normal y de salpicaduras | 100 unidades | Cuando la foto debe reconocerse tal cual |
| Grabado láser del retrato | El haz retira metal y dibuja la imagen en monocromo | Un solo tono, el de la aleación bajo el baño | Permanente, no se desgasta nunca | 1 unidad | Cuando la medalla se usa a diario o se lleva colgada |
| Esmalte con silueta | El contorno del retrato se rellena de color en celdas | Color plano Pantone, sin degradado | Permanente, forma parte de la pieza | 100 unidades | Cuando la foto es un icono, no un retrato |
La tabla resume algo que conviene decir claro: la impresión UV es la única de las tres que reproduce una fotografía como fotografía. El grabado láser convierte la imagen en una interpretación en un solo tono, y el esmalte la convierte en un dibujo de líneas y manchas de color. Las tres son legítimas, pero solo una conserva el degradado de una piel, el fondo desenfocado de un retrato o el cielo de una foto de meta.
Si lo que buscas es exactamente eso, el proyecto pertenece a la categoría de medallas con foto, donde la imagen no es un añadido decorativo sino el motivo de la pieza.
Impresión UV: la técnica que reproduce la foto tal cual
La impresión UV funciona de forma distinta a cualquier otro marcaje de medalla. La tinta se deposita sobre la superficie y se cura al instante con luz ultravioleta, de modo que queda seca en el mismo momento en que sale de la máquina. Esa propiedad —lo que en el sector se llama “即印即干”, imprimir y secar a la vez— es la que permite trabajar sobre una pieza que acaba de pasar por baño y horno sin esperar tiempos de secado largos.
Dos ventajas concretas frente al resto:
- Color ilimitado. No hay límite de tintas ni de Pantones, porque no se rellenan celdas: se imprimen cuatro colores que se combinan en el punto de impresión, igual que en una impresora de papel pero sobre metal. Un degradado, un atardecer o una foto de grupo con veinte tonos de piel salen igual que en el archivo original.
- Sirve sobre superficies con volumen. La cabeza de impresión trabaja sobre caras planas y también sobre relieves, siempre que el desnivel no supere los 7 mm. Es lo que permite combinar un escudo en relieve con una foto impresa encima.
Y dos límites que también hay que conocer antes de decidir:
- La tinta deja una textura ligeramente arenosa al tacto. No es un defecto, es la naturaleza del curado UV, y se percibe sobre todo pasando el dedo por encima. En fotografía apenas se nota; en tipografía muy pequeña, sí.
- La tolerancia de registro es mayor que en serigrafía. Si la foto lleva un texto finísimo impuesto encima, conviene que ese texto sea más grueso de lo habitual, porque el registro de la UV no es milimétrico.
En nuestra línea de producción este paso va siempre al final: después del baño, después del esmalte y antes del control. El orden es fijo y no se puede alterar.
Grabado láser del retrato: cuando la medalla se usa, no se guarda
Hay encargos en los que la foto no va a una vitrina. Una medalla conmemorativa que alguien lleva colgada cada día, una chapa de equipo, un recuerdo que viaja en el llavero. En esos casos la impresión UV, con su barniz, es una buena solución pero no la mejor: el rozamiento continuo acaba pasando factura a cualquier capa aplicada.
El grabado láser resuelve el problema de otra manera: en lugar de añadir una capa, retira material. La imagen se convierte en una trama de puntos que el haz marca sobre la aleación, y el resultado es monocromo —el tono de la aleación que queda al descubierto— pero permanente. No hay nada que se pueda desprender, levantar ni desgastar, porque la foto está literalmente dentro del metal.
El precio de esa resistencia es la pérdida de información. Un retrato grabado funciona muy bien con fotos de alto contraste: siluetas, perfiles, imágenes en blanco y negro con fondo limpio, logos con forma. Funciona mal con fotos de grupo, fondos con mucho detalle o imágenes de luz plana, porque al reducir todo a un solo tono se pierde la separación entre figura y fondo.
Nuestra recomendación práctica es esta: si dudas entre UV y láser, mira la foto en escala de grises y sube el contraste. Si la imagen sigue siendo legible, el grabado es viable. Si se convierte en una mancha gris, ve a impresión UV.
El archivo: la resolución que de verdad hace falta
Este es el punto donde se caen más proyectos, y casi nunca es culpa de la foto sino del archivo que llega.
La regla es 300 ppp al tamaño final de impresión. Una medalla de 50 mm de diámetro impresa a 300 ppp necesita una imagen de unos 590 píxeles de ancho en la zona impresa. Parece poco, y lo es: una foto de móvil de 4.000 píxeles de ancho tiene margen de sobra para una medalla de 50 mm e incluso para una de 70 mm.
El problema aparece en el otro extremo. Una imagen descargada de redes sociales suele estar comprimida y reducida; una captura de pantalla de una videollamada, peor. Y una foto recortada de un documento PDF suele estar a 72 o 96 ppp, es decir, a menos de un tercio de lo necesario. Cuando recibimos un archivo así, avisamos antes de producir: se puede imprimir, pero el resultado sale blando y pixelado, y nadie quiere eso en un homenaje.
Qué enviamos y qué necesitamos:
| Formato | Lo usamos para | Nota |
|---|---|---|
| JPG o PNG a máxima calidad | La foto en sí | Sin compresión de WhatsApp ni de correo |
| TIFF o PSD | Proyectos con retoque | Preferido cuando hay que recortar fondos |
| PDF vectorial | El marco, el texto y el escudo | Va al molde, no a la impresión |
| Excel o texto plano | La lista de nombres por pieza | Para foto y nombre distintos en cada medalla |
Un aviso sobre el recorte: una foto cuadrada de perfil encaja mal en un círculo de 50 mm, porque el círculo se come las esquinas y con ellas parte de la cara. Si la imagen es de grupo, mejor una medalla rectangular o una pieza con ventana; si es un retrato individual, el óvalo o el círculo funcionan bien. Lo comentamos siempre en la maqueta, antes de cortar el molde.
Dónde colocar la foto: anverso, reverso o pieza con ventana
La colocación cambia el diseño entero, y hay tres planteamientos que fabricamos de forma habitual.
Foto en el anverso, como motivo principal. Es la opción directa: la imagen ocupa la cara visible de la medalla y alrededor queda espacio para el nombre del evento o del homenajeado. Funciona cuando la foto es el objeto del reconocimiento —un homenaje, un recuerdo, una orla—.
Foto en el reverso, con el escudo delante. Es la solución más elegante cuando la medalla tiene que parecer “oficial”: el anverso lleva el escudo en relieve y el color de la entidad, y el reverso lleva la foto. Se usa mucho en campeonatos con retrato del campeón y en entregas corporativas donde la pieza debe mantener la imagen de marca en la cara principal.
Pieza con ventana o inserto. En lugar de imprimir sobre el metal, se monta un disco impreso —normalmente de metacrilato— dentro de una pieza metálica con hueco. La ventaja es que la foto queda protegida por el propio material y se puede sustituir en reposiciones sin rehacer el molde. El grosor habitual del inserto va de 3 mm a 5 mm. Si este planteamiento te encaja, tiene sentido revisar también las medallas de metacrilato, porque allí la impresión se hace por la cara posterior y la tinta queda encapsulada.
Qué pasa por debajo: el metal antes de la foto
Una medalla con foto no es una chapa imprimible. Antes de que la imagen llegue a la pieza, esa pieza ha pasado por toda la cadena de fundición, y entenderla ayuda a entender por qué ciertas decisiones hay que tomarlas al principio.
La aleación de zinc Zamak funde a 385 °C y se inyecta con 88 toneladas de fuerza de cierre en molde de cámara fría. De ahí sale la forma, el relieve y las cavidades que más tarde recibirán el color. Después vienen el desbarbado y el pulido, y solo entonces la pieza entra en la línea de baño: desengrasado, limpieza por ultrasonidos, 500 segundos de cobre alcalino como capa de anclaje, cobre ácido para dar brillo, el baño de color, el secado en túnel y el sellado final.
Ese recorrido importa por una razón concreta: la impresión UV va después del baño, nunca antes. Si se imprimiera antes, la tinta no sobreviviría a los baños ni al horno de secado. Y eso significa que el relieve que va a recibir la foto debe decidirse en la fase de molde, porque modificarlo más tarde obliga a una herramienta nueva.
Si quieres ver el recorrido completo pieza a pieza, está detallado en proceso de fabricación.
Combinar foto y relieve: el caso más habitual
La mayoría de las medallas con foto que fabricamos no son solo una foto. Son una foto más un marco en relieve, o una foto más un escudo, o una foto en el reverso y un nombre grabado en el anverso.
La combinación que mejor funciona, y la que recomendamos por defecto, es esta:
- El marco, el escudo y la forma van en relieve dentro del molde. El relieve mínimo para que el metal llene la cavidad es de 0,4 mm de altura, con líneas de al menos 0,3 mm de ancho y una pared mínima de 2 mm. Por debajo de esas cifras el dibujo sale incompleto.
- Los colores planos van en esmalte. El esmalte blando se rellena desde 0,3 mm de ancho de celda y se iguala a cualquier Pantone de la carta. Es la forma de poner el color exacto de un club o una empresa.
- La foto va en impresión UV sobre la superficie ya terminada. Con degradados, tonos de piel y fondo completo.
- Los datos variables van en grabado láser. Nombre, dorsal, categoría o fecha, pieza a pieza, sin coste de molde adicional y con líneas de hasta 0,1 mm.
Este reparto tiene una consecuencia económica muy concreta: cambiar el texto grabado no cuesta nada, cambiar el relieve obliga a un molde nuevo. Por eso insistimos en cerrar el diseño tridimensional antes de cortar el acero.
Para qué se pide una medalla con foto: cuatro casos reales
No todos los encargos con foto se parecen, y cada caso empuja hacia una decisión técnica distinta.
| Caso | Qué se busca | Vía recomendada | Detalle a vigilar |
|---|---|---|---|
| Graduación y orlas de clase | Que se reconozca la cara de cada alumno | UV en anverso, nombre grabado al reverso | Recorte: el círculo se come las esquinas del retrato |
| Homenaje o recuerdo | Una pieza que se guarda y se mira de cerca | UV con barniz | Resolución del archivo original, suele ser una foto antigua |
| Mascotas | El retrato del animal, normalmente de móvil | UV sobre pieza con ventana | Fondo desenfocado, conviene recortar |
| Maratón y carreras | Foto de meta del corredor, serie grande | Grabado láser del retrato o UV según presupuesto | Foto distinta por pieza: hace falta un listado ordenado |
En los cuatro casos aparece el mismo cuello de botella: el listado. Cuando cada medalla lleva una foto distinta, necesitamos un archivo por persona con un nombre de archivo que corresponda exactamente al nombre del destinatario. Es la parte más tediosa del encargo para el cliente y la que más errores genera, así que conviene prepararla con calma. Nosotros emparejamos foto y medalla antes del envío y verificamos la correspondencia en el control final.
Mínimos, plazos y control
Los números de un pedido de medallas con foto son los mismos que los de cualquier medalla de fundición, con un matiz en la maqueta: aquí la maqueta incluye el montaje de la foto sobre la pieza, y eso hay que aprobarlo antes de producir.
- Mínimo por diseño: 100 unidades. Es nuestro MOQ y es también el punto a partir del cual el molde se amortiza. Cada diseño y cada material cuentan por separado.
- Maqueta digital: 24 horas. Con la foto montada sobre la pieza, para que veas exactamente cómo queda el encuadre.
- Muestra física: de 7 a 10 días. Es la pieza real, con su foto y su acabado.
- Producción en serie: de 7 a 15 días. Depende del volumen y del acabado.
- Capacidad: más de 30.000 piezas diarias. Permite absorber pedidos grandes sin alargar el calendario.
- Control: tres fases. Revisión de materia prima, control en línea durante la producción y verificación final pieza a pieza antes de embalar.
Las piezas se fabrican en nuestra planta de Huizhou, con certificaciones BSCI, ISO 9001, Reach, RoHS, Sedex y TUV Rheinland, y se exportan a más de 50 países con documentación de aduanas incluida.
Errores que vemos una y otra vez
Enviar la foto comprimida. Una imagen que ha pasado por WhatsApp pierde calidad de forma irreversible. Pide siempre el archivo original a quien tomó la foto.
Elegir un diámetro demasiado pequeño. Una foto de grupo en 35 mm es ilegible. Para grupo recomendamos 60 mm o más; para retrato individual, 50 mm funciona bien.
Poner texto pequeño encima de la foto. Además del problema de registro de la UV, el texto sobre una imagen con mucho detalle se pierde. Mejor un marco limpio alrededor.
No prever las reposiciones. Si el evento se repite cada año, guardamos el molde; pero si la foto cambia, la pieza hay que reimprimirla. Conviene pedir algunas unidades extra.
Decidir la foto después de cortar el molde. Es el error caro. El tamaño de la zona impresa debe estar definido cuando se hace la matriz de acero.
Preguntas frecuentes
¿Se puede poner una foto a color real sobre metal?
Sí, mediante impresión UV. Es la única técnica que reproduce tonos de piel, degradados y fondos completos. El grabado láser, en cambio, da una imagen monocroma.
¿Qué resolución necesita la foto original?
300 ppp al tamaño final de la medalla. En la práctica, una foto de móvil de 4.000 píxeles de ancho es suficiente para una pieza de 50 mm. Si solo tienes la imagen de redes sociales, dinos la medida final y la comprobamos antes de producir.
¿La foto se borra con el uso?
La impresión UV va protegida con un barniz final que resiste el roce normal y el agua salpicada. En una pieza de vitrina dura años. Si la medalla se va a llevar colgada a diario, recomendamos el grabado láser, que no se desgasta porque la imagen está dentro del metal.
¿Puedo poner una foto distinta en cada medalla?
Sí, sin coste extra de molde. Nos envías la lista con un nombre de archivo por persona y nosotros emparejamos cada foto con su medalla antes del envío. Es habitual en orlas, homenajes y campeonatos con retrato del campeón.
¿Cuál es el pedido mínimo?
100 unidades por diseño. Es la cantidad a partir de la cual el molde de acero se amortiza y el coste unitario baja de forma clara a partir de 500 y de 1.000 piezas.
¿Puedo ver cómo queda antes de fabricar las 100?
Sí. Entregamos la maqueta con la foto montada en 24 horas y, después, una muestra física en 7 a 10 días. No arrancamos la serie hasta que apruebas esa muestra.
¿Se puede combinar una foto con relieve y color de escudo?
Sí, y es lo más habitual: el escudo y el marco van en relieve en el molde, el color del escudo se rellena con esmalte desde 0,3 mm de ancho de celda y la foto se imprime en UV sobre la superficie terminada. El relieve debe decidirse antes de cortar el molde.
Cómo enfocamos tu proyecto
Trabajar con una foto cambia la forma de preparar el encargo: el archivo manda, el encuadre hay que probarlo y el listado de nombres hay que cerrarlo. A cambio, el resultado es una pieza que ninguna otra técnica consigue, porque es la única que lleva una cara, un momento o un animal exactamente como eran.
Si tienes una foto sobre la mesa y no sabes si aguanta una medalla de 50 mm, envíanosla tal cual, sin recortar ni comprimir. Nuestro equipo de diseño la monta sobre la pieza y te devuelve la maqueta y el presupuesto en 24 horas, sin coste y sin compromiso. Antes de eso, puede ayudarte repasar los materiales de medallas para decidir la base, o nuestra guía de diseño si el escudo y la tipografía todavía están en el aire. Y cuando tengas claro el planteamiento, escríbenos por la página de contacto con la foto, la cantidad y la fecha del evento.



