Una federación nos envió una caja de medallas de cinco años para valorar si se podían recuperar. El metal estaba intacto; las cintas, deshechas. El motivo no era el uso, sino el almacenamiento: habían pasado tres veranos en una bolsa de plástico cerrada, en una sala sin ventilación. El baño metálico aguanta mucho más de lo que la gente cree; lo que falla casi siempre es la cinta y el ambiente. Esta guía recoge las prácticas que alargan la vida de una pieza. El contexto general está en medallas personalizadas.

Qué aguanta y qué no cada superficie

SuperficieQué aguanta bienQué la daña
Baño metálico pulidoPaño seco y manipulación normalAbrasivos, estropajos y limpiadores con amoniaco
Baño mate o arenadoCepillo de cerdas blandas en secoProductos líquidos que se quedan en la textura
EsmaltePaño ligeramente húmedo y secado inmediatoDisolventes, alcohol y golpes secos
Cinta de poliésterAspirado a baja potenciaLavado en máquina, secadora y plancha directa
Cinta tejidaCepillo suave en secoRemojo prolongado, que deforma el tejido
Anilla y costuraInspección periódicaHumedad constante y tirones al colgar

El punto clave es que el acabado no está pensado para productos químicos agresivos. La medalla ha pasado por un baño de 9 etapas que incluye 500 segundos de cobre alcalino, de 20 a 60 minutos de cobre ácido, un color de 60 a 180 segundos y un secado a 100 °C durante 40 minutos. Ese tratamiento protege frente al uso normal y a la humedad ambiental, no frente a un limpiador abrasivo.

Limpieza paso a paso

Para una medalla con polvo acumulado, el procedimiento es sencillo:

  1. Quita el polvo con un paño de microfibra seco. Sin apretar y sin frotar en círculos sobre el relieve.
  2. Si hay manchas, usa un paño apenas húmedo. Agua y nada más. Después, seca de inmediato con la parte seca del paño.
  3. En las zonas del relieve, usa un cepillo de cerdas blandas. Sirve el típico cepillo de dientes de cerdas suaves, siempre en seco.
  4. No sumerjas nunca la pieza. El agua puede entrar en la unión de la anilla y en la costura de la cinta.
  5. Deja secar al aire antes de guardar. Guardar una pieza húmeda es la vía más rápida a un punto de óxido.

Guardar la colección sin estropearla

El almacenamiento explica la mayoría de los deterioros que vemos. Cuatro reglas que resuelven casi todo:

  • Nada de bolsas de plástico cerradas. Atrapan humedad. Es preferible una bolsa de tela o una caja con bandejas de cartón neutro.
  • Plano y sin doblar la cinta. Doblar la cinta durante meses deja una marca permanente y debilita la costura.
  • Lugar seco y ventilado. Un armario interior es preferible a un sótano, un trastero o una caja en el garaje.
  • Fuera del sol directo. La radiación ultravioleta decolora las cintas y acelera la pérdida de brillo del baño, sobre todo en acabados dorados.

Una pieza de 50 mm pesa entre 24 y 32 gramos, así que una caja con 200 medallas puede pasar de 5 kilos. Conviene repartirlas en bandejas y no apilarlas en una sola bolsa, donde el peso acaba doblando cintas y marcando los relieves de las piezas de abajo.

Cintas: qué hacer y qué no

La cinta es la parte más frágil del conjunto. El largo estándar va de 860 a 900 mm y el tejido se degrada antes que el metal.

  • No lavar en máquina. Ni en programa suave. El tambor deforma el tejido y deshace la costura.
  • No planchar directamente. Si está muy arrugada, cuélgala y déjala unos días; el propio peso la alisa.
  • No usar lejía ni quitamanchas. Decoloran el tejido y atacan los hilos del texto tejido.
  • Sí usar aspirador a baja potencia para quitar polvo, con la boca protegida por una media o un paño fino.
  • Sí revisar la costura de la anilla una vez al año. Es donde tira todo el peso de la medalla y el primer punto que falla.

Cuando algo ya se ha estropeado

Si el baño ha perdido brillo. No suele ser suciedad, sino oxidación superficial. En acabados dorados, una capa de barniz de sellado aplicada en fábrica retrasa mucho ese proceso; una vez aparecido, no se puede revertir en casa sin dañar el baño.

Si la cinta se ha roto. Se puede sustituir sin tocar la medalla. Si el diseño de la cinta se conserva, se reimprime y se vuelve a montar. Es la reparación más habitual y la más económica.

Si el esmalte se ha saltado. Un golpe seco en el borde de una celda de color puede desprender una pequeña porción. Conviene no intentar rellenarlo en casa: el esmalte se cuece a 100 °C para el curado completo y sin ese proceso no se fija bien.

Si la pieza se ha doblado. La pared mínima de la aleación de zinc es de 2 mm, precisamente para dar rigidez. Una pieza doblada no conviene enderezarla a mano: se marca el metal y se pierde el relieve.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden limpiar las medallas con productos de joyería?

No es recomendable. Muchos llevan abrasivos o amoniaco que dañan el baño. Con un paño de microfibra seco y, si hace falta, un poco de agua, es suficiente.

¿Por qué se oscurece una medalla dorada?

Por oxidación superficial del acabado. El barniz de sellado que se aplica en la fase final del baño retrasa el proceso, y guardarla en un lugar seco ayuda a conservarla.

¿Se pueden lavar las cintas?

No. El lavado deforma el tejido y deshace la costura de la anilla. Para quitar el polvo, aspiración suave o un cepillo en seco.

¿Cómo guardo las medallas que no expongo?

Planas, en caja con bandejas, sin doblar la cinta y en un lugar seco y ventilado. Evita las bolsas de plástico cerradas.

¿Se puede sustituir solo la cinta?

Sí, y es lo más habitual cuando una cinta se rompe o se decolora. Si el diseño se conserva, se reimprime y se vuelve a montar sin tocar la medalla.

¿Cuánto dura una medalla bien cuidada?

El metal, con el baño de 9 etapas, se mantiene en buen estado durante décadas en interior. La cinta es lo primero que se degrada, sobre todo si recibe luz directa.

Si tienes una colección con cintas deterioradas y quieres reponerlas, escríbenos por la página de contacto con una foto y las medidas. Te diremos si conviene reimprimir la cinta o rehacer el diseño, y en cintas para medallas tienes los tejidos y anchos disponibles. También puede interesarte la guía de cómo enmarcar y exponer tus medallas.