Una colección de medallas acumulada durante quince años suele acabar en una bolsa de tela dentro de un armario. Cuando por fin se decide a colgarlas, aparecen dos sorpresas: algunas cintas se han deshilachado y varios metales han perdido el brillo. Casi ninguno de esos daños era inevitable; en la mayoría de los casos bastaba con no exponerlas al sol directo y con sujetarlas por un punto que no fuerce la costura. Esta guía recoge lo que vemos en piezas que llegan a fábrica para reparar o reponer. El catálogo general está en medallas personalizadas.
Tipos de expositor y para qué sirve cada uno
| Tipo de expositor | Cómo funciona | Ideal para | Límite |
|---|---|---|---|
| Marco de sombra | Caja profunda con la medalla montada sobre fondo de fieltro | Una o dos piezas destacadas | Poco espacio; no escala a colecciones grandes |
| Colgador de pared | Barra con ganchos individuales | Colecciones de 10 a 50 medallas | La medalla queda expuesta al polvo y a la luz |
| Panel de fieltro o corcho | Superficie blanda con alfileres o ganchos | Colecciones numerosas y rotación frecuente | No protege del polvo ni de la humedad |
| Vitrina de sobremesa | Caja cerrada con tapa transparente | Piezas de valor sentimental | Ocupa sitio y admite pocas unidades |
| Caja archivadora con bandejas | Almacenamiento plano y ordenado | Guardar el grueso de la colección | No es una pieza de exposición |
La combinación que funciona en la mayoría de las casas es sencilla: caja archivadora para el conjunto y una selección de cinco o seis piezas en colgador o vitrina.
Cómo montar un marco de sombra paso a paso
Un marco de sombra bien hecho permite ver la medalla completa sin forzar nada. Estos son los pasos que seguimos cuando preparamos una pieza para exposición:
- Elige la profundidad del marco. Una medalla de 50 mm con relieve por las dos caras necesita al menos 35 mm de profundidad libre; si tiene esmalte alto o una cinta doblada, algo más. Un detalle que ayuda a que la pieza no se deforme con los años: las medallas de aleación de zinc que salen de fábrica mantienen un espesor de pared mínimo de 2 mm, también en el borde, así que una pieza bien hecha no se dobla ni se mella al apoyarla contra el fondo.
- Prepara el fondo. Fieltro, terciopelo o lino. Los tejidos sintéticos de color intenso pueden transferir tinte con el tiempo, así que conviene evitar los tonos muy saturados.
- Sujeta por la cinta, no por el metal. Lo recomendable es pasar el gancho por el pliegue de la cinta o por la anilla. Nunca pegues la medalla directamente al fondo: los adhesivos acaban manchando el baño.
- Deja aire entre piezas. Separar las medallas unos centímetros evita que las cintas se enganchen entre sí y que las piezas se golpeen al mover el marco.
- Cierra con protección. Si el marco va a estar en una pared con luz, conviene un cristal con filtro ultravioleta.
La luz y la humedad: los dos enemigos reales
El daño más común no viene del uso, sino del ambiente. La radiación ultravioleta decolora las cintas de poliéster y acelera la oxidación del baño metálico, sobre todo en acabados dorados. La humedad, por su parte, ataca la costura y puede provocar puntos de óxido en la anilla. Conviene saber que ese brillo no es un simple barniz: la pieza sale de un proceso de galvanoplastia de nueve etapas y la última es una capa de sellado (aceite de sellado) que frena la oxidación. Cuando esa película se conserva intacta, el metal aguanta años; cuando se rompe, el acabado se apaga aunque la pieza se haya usado poco.
Tres reglas que resuelven la mayor parte del problema:
- Evita la pared que recibe sol directo. Un cambio de pared hace más por la colección que cualquier producto de limpieza.
- Mantén la humedad estable. Los sótanos y los trasteros sin ventilación son el peor sitio para una colección de metal.
- No guardes las medallas en bolsas de plástico cerradas. El plástico atrapa humedad; es preferible una bolsa de tela o una caja con bandejas de cartón neutro.
Cómo colgar la medalla sin forzar la cinta
Una medalla de 60 mm pesa entre 40 y 52 gramos, y la cinta estándar mide entre 860 y 900 mm de largo. Ese peso, concentrado en el punto de la costura, es lo que acaba rompiendo las cintas mal rematadas.
Si vas a colgar la pieza por la cinta, sujétala por la anilla metálica o por el pliegue superior, nunca por el dobladillo lateral. Si el expositor usa alfileres, colócalos en la zona más ancha de la cinta y no en el borde, donde el tejido está más débil. Y si vas a mover la colección con frecuencia, es preferible un gancho con cierre a un simple clavo.
Limpieza: qué se puede usar y qué no
| Superficie | Qué usar | Qué evitar |
|---|---|---|
| Baño metálico pulido | Paño de microfibra seco | Abrasivos, estropajos y limpiadores con amoniaco |
| Baño mate o arenado | Paño suave y cepillo de cerdas blandas | Productos líquidos, que se quedan en la textura |
| Esmalte | Paño ligeramente húmedo y secado inmediato | Disolventes y alcohol |
| Cinta de poliéster | Aspirador a baja potencia o cepillo suave | Lavado en máquina y secadora |
| Cinta tejida | Cepillo suave en seco | Remojo prolongado, que deforma el tejido |
Un dato útil: en fábrica, el acabado se fija con un secado a 100 °C durante 40 minutos y una capa de sellado. Ese tratamiento protege la pieza del uso normal, pero no está pensado para productos químicos agresivos. Con un paño seco y constancia se mantiene el brillo durante años. Tienes más detalle en cómo cuidar las medallas y las cintas.
Cuando la colección crece: orden y rotación
A partir de veinte piezas, la exposición deja de ser un problema estético y se convierte en un problema de espacio. La solución que funciona es separar la colección en dos grupos: las piezas de exposición permanente, en colgador o vitrina, y el resto en caja archivadora con bandejas planas.
Dentro de la caja, conviene agrupar por evento o por año y colocar las medallas planas, sin doblar la cinta, para que no se marque. Una etiqueta con el evento y la fecha ahorra tener que recordar de dónde salió cada pieza dentro de unos años. Y una rotación anual —sacar unas cuantas a la pared y guardar otras— mantiene la exposición viva sin necesidad de más espacio.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden enmarcar medallas sin dañar la cinta?
Sí. Lo importante es sujetarlas por la anilla o por el pliegue de la cinta y no usar adhesivos sobre el metal ni sobre el tejido.
¿Qué cristal conviene para un marco de medallas?
Uno con filtro ultravioleta si el marco va a estar en una zona con luz. Sin protección, las cintas de color pierden intensidad con los años.
¿Se puede limpiar el metal con un producto de joyería?
No es recomendable. Los limpiadores de joyería suelen llevar abrasivos o amoniaco que pueden dañar el baño. Con un paño de microfibra seco suele bastar.
¿Cómo guardo las medallas que no expongo?
Planas, en una caja con bandejas de cartón neutro, sin doblar la cinta y en un lugar seco y ventilado. Evita las bolsas de plástico cerradas.
¿Es malo colgar la medalla del clavo por la cinta?
Si el clavo es fino y la pieza pesa, la cinta se marca y puede rasgarse. Es preferible un gancho ancho o sujetar por la anilla.
¿Cuánto peso soporta una cinta estándar?
Una cinta bien cosida soporta sin problema el peso habitual de una medalla, que va de 8 a 130 gramos según el tamaño. El fallo suele estar en la costura, no en el tejido.
Si tienes medallas antiguas con la cinta rota o el baño apagado y quieres reponerlas, escríbenos por la página de contacto con una foto y las medidas. Te diremos si conviene repararlas o rehacer el diseño, y verás ejemplos de piezas actuales en medallas deportivas.



